Microinfluencers

Microinfluencers, una nueva oportunidad para las Pymes

Gracias a la masificación de las redes sociales surgieron “nuevos famosos” que han empezado a influir en las decisiones de compra de los consumidores, estas nuevas figuras se denominan microinfluencers. En su mayoría se trata de “blogueros”, “instagramers” y “youtubers” que recomiendan productos, muchas veces sin ningún tipo de patrocinio.

Con los microinfluencers hubo un cambio en el influencer marketing, pues las Pymes tienen la posibilidad de trabajar con personas mucho más accesibles, que en teoría tienen un menor alcance, pero que en realidad poseen una gran influencia sobre el mercado.

De acuerdo a datos emitidos por AdWeed, aquellos microinfluencers con menos de 1.000 seguidores consiguen tasas de interacción que rondan el 15%. También señala que cuando los followers se incrementan a más de 10.000 la tasa de interacción disminuye a 2.4%.

Por su parte, el experto en marketing digital y marketing de microinfluencers, Oscar Cumí (@oscarcumi), señala que un microinfluencer debe contar con al menos entre 10 mil y 100 mil seguidores, mientras que un nanoinfluencer debe poseer entre 5 mil y 10 mil, siempre y cuando mantengan un engagement acorde al tamaño de la comunidad.

Si le interesa conocer más sobre Oscar Cumí puede ingresar a su canal de Youtube.

¿Por qué los microinfluencers generan más confianza?

Es sencillo, si usted ve a Jennifer López promocionando una marca de tés para adelgazar, automáticamente sabe que ella recibió una fortuna por ser la imagen del producto, pero si una chica con unos 2.000 seguidores en Instagram hace lo mismo es más difícil pensar que ella hace esa publicación como parte de una contratación. Automáticamente genera más confianza y tiene una mayor credibilidad.

¿Cómo identificar a un microinfluencer?

La revista Enterpreneur los define como “gurús del día a día en social media que muestran pasión sobre la temática de la que son expertos”. Generalmente son personas con menos de 10.000 seguidores en sus redes sociales y tienen mucha afinidad con lo que recomiendan.

Lululemon es una marca de ropa de yoga que decidió aplicar una estrategia de microinfluencers. La empresa dotó a profesores de yoga de material que todavía no se había puesto en venta. Gracias a esto incrementó sus ventas 6% durante los primeros meses del 2017.

Las grandes marcas también se han beneficiado del poder de estas figuras, Starbucks es un ejemplo. De hecho, un estudio publicado por Social Times demostró que su estrategia en Facebook con followers con una masa social más pequeña tiene una mayor efectividad.

Está comprobado que las marcas consiguen una media de 3 a 5 veces más engagement por post a través de los microinfluencers, y constituyen una de las grandes oportunidades que tienen las Pymes para mostrar sus productos sin la necesidad de gastar grandes presupuestos en patrocinadores.