Design thinking

Design Thinking: Branding e innovación para las marcas

El design thinking es una metodología orientada a promover la innovación en las organizaciones centrándose en las personas y cómo estas se relacionan con las nuevas formas de comprar y vender. A través de ella se pueden identificar retos, detectar necesidades y promover soluciones.

Esta herramienta es muy útil en el área del marketing, pues basa sus decisiones en el cliente que es estudiado cuidadosamente para poder desarrollar campañas y productos adaptados a sus necesidades y comportamientos.

Para implementar esta herramienta es imprescindible conocer de forma extensa al consumidor, para ello es útil desarrollar un buyer persona o consumidor modelo. Las fases del design thinking incluyen los siguientes aspectos:

Observar al cliente: a partir del conocimiento del consumidor se desarrollarán prototipos de ideas, ya sea para la creación de un nuevo producto o para la puesta en marcha de una campaña publicitaria. Aquí se deben formular preguntas tales como ¿Qué necesita el cliente? ¿Qué le gusta? ¿Cómo compra? Etc.

Realizar experimentos o pruebas: este paso constituye la base del marketing ágil, en esta etapa se prueban las ideas en los buyer persona para medir el grado de interacción que tienen con el proyecto que se desea ejecutar, para lograr esto es necesario generar una versión parcial del producto o la campaña.

Un ejemplo de este proceso de experimentación, sería colocar dos anuncios pagados en Facebook con copys y diseños diferentes, pero que promocionen el mismo producto, tengan la misma inversión y estén dirigidos al mismo segmento. La estadística resultante del alcance de ambos anuncios nos proporcionará información útil.

Medir estadísticamente los resultados: se comprueba mediante las métricas correspondientes qué tipo de mensaje es más efectivo en el diseño experimental propuesto.

El proceso comenzó con la observación y el estudio de la experiencia de sus usuarios, de esta forma se dieron cuenta que necesitaban interacciones más sencillas, agradables y seguras con el cajero, entonces crearon diferentes prototipos y surgieron la nuevas opciones como inclinar la pantalla, girar 90 grados el espacio y crear una pantalla para generar privacidad, con el objetivo de solucionar el problema de la seguridad. Para abordar el tema de una experiencia de usuario más sencilla, se simplificaron tanto el teclado como la visualización de la información, además de implementar temas de personalización, entre otros detalles.

El design thinking es sin duda un método para la creación, pero sobre todo para la innovación y para la resolución de problemas.